Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, unos 5 millones de enfermos y alrededor de 150.000 muertes anuales son consecuencia de este calentamiento global.
Los colectivos más vulnerables a los efectos nocivos del cambio climático son los ancianos, las personas enfermas y los niños.
Algunas de las consecuencias del calentamiento global para la salud son las siguientes:
Aumento de la incidencia de enfermedades infecciosas como la malaria y el cólera. Predisposición a padecer infecciones como el paludismo y el dengue porque sus vectores (los mosquitos que las transmiten) son más susceptibles a infectar con el aumento global de la temperatura). La esquistosomiasis es una enfermedad infecciosa propia de países asiáticos; se transmite por caracoles. Aumento de enfermedades cardiacas, respiratorias y cálculos renales. Las personas ancianas son más sensibles a los efectos nocivos del cambio climático. Aumento de los niveles de polen y alérgenos respiratorios que provocan un incremento de los casos de asma.La sequía de las zonas agrarias y la acidificación de los océanos provocan riesgos de seguridad alimentaria que generan como consecuencia malnutrición y desnutrición, sobre todo en los países subdesarrollados donde muchas personas fallecen por hambre.
Se calcula que el cambio climático causará unas 250.000 defunciones anuales adicionales entre 2030 y 2050, 38.000 por exposición de las personas ancianas al calor, 48.000 por diarrea, 60.000 por paludismo y 95.000 por desnutrición infantil.
Además, los países en vías de desarrollo tienen sus infraestructuras sanitarias peor dotadas no pudiendo frenar el problema con la misma eficacia que los países desarrollados.