Los adultos mayores muchas veces son vistos como personas que ya no pueden ejercitarse. Se piensa que son frágiles y que, más que trabajo físico, es mejor que se mantengan sentados y se muevan poco. Sin embargo, los adultos mayores también pueden y deben ejercitarse.
El deterioro del cuerpo es una realidad en la tercera edad. Muchos de los signos que aparecen 一como, por ejemplo, la dificultad para caminar一 son señales de falta de ejercitación.
Además, desde un punto de vista cognitivo y emocional, la actividad regular proporciona a los adultos mayores una rutina y un incentivo personal, que resulta muy importante para esta etapa de la vida.
Los beneficios de los ejercicios posturales
La postura es una de los aspectos más afectados por la edad. Básicamente, la falta de trabajo en los músculos de la espalda generan una descompensación en el equilibrio y generan distintos problemas.
La muy popular hipercifosis dorsal es uno de ellos. Esta se sufre gracias a vicios posturales y se muestra como una joroba en la parte alta de la columna vertebral. También puede producirse indirectamente por otras causas como la artrosis o alguna hernia discal que dificulten la utilización de dicha zona muscular y en consecuencia esta se degrade.
La lumbalgia es otra lesión común en la tercera edad. Aunque no se sabe concretamente por qué se genera, se entiende que hay ciertos factores que elevan las posibilidades de padecerla: el sobrepeso, el sedentarismo, entre otros.
Estos dos tipos de problemas posturales (y otros) se generan por la falta de actividad física. Por eso, veamos tres ejercicios preparados para adultos mayores. Antes de empezar, tené en cuenta que estos no deben generar dolor; en caso de que lo hagan, la persona debe consultar con un médico antes de continuar.