Propiedades de los arándanos y su función antioxidante
Los polifenoles son sustancias antioxidantes que participan en muchas funciones de las células y contrarrestan los daños en las paredes de los vasos sanguíneos. Están presentes en muchas frutas y también en el chocolate negro y el té. Pero los polifenoles son especialmente ricos en los arándanos, que también se puede consumir en jugo. Pero las propiedades de los arándonos son numerosas. Además de polifenoles, contienen distintas vitaminas (C,E, K y B), magnesio, hierro, calcio y potasio, entre otros minerales.
“Nuestro hallazgo provee evidencia sólida de que los arándanos pueden afectar significativamente la salud vascular aún en aquellas personas que no tienen riesgo cardíaco”, agregó Christian Heiss, investigador de la Universidad de Surrey, en Gran Bretaña, y uno de los autores del estudio financiado por The Cranberry Institute, una organización sin fines de lucro que promueve los arándanos.
Múltiples propiedades y beneficios
Varios estudios previos ya habían mostrado que son beneficiosos para reducir la presión arterial. También, para prevenir o tratar infecciones urinarias pediátricas y de adultos. La razón: tienen propiedades antimicrobianas.
De acuerdo con una revisión científica reciente publicada en la revista Molecules, estos frutos también contribuyen a la salud intestinal. Evitan caries dentales y ciertas enfermedades metabólicas, como la obesidad y la diabetes tipo 2.
Algunos estudios en probeta también demostraron que los arándanos tienen propiedades antitumorales.
Incluso se ha observado que los arándanos pueden inhibir algunas cepas del virus influenza, como las que están causando brotes en la actualidad (H3N2 y H1N1).
En la Argentina se cultivan y consumen más los arándanos azules que los rojos. Los especialistas aclaran que ambos tienen propiedades saludables. Los arándanos rojos (“cranberries”, en inglés) contienen menos azúcar y más polifenoles y vitamina C que los arándanos azules (“blueberries”). Igualmente, ambos mejoran la circulación de la sangre y, en general, benefician la salud cardiovascular.
De hecho, ambos tipos de arándanos contienen resveratrol, el compuesto polifenólico que se ha hecho popular recientemente por sus propiedades antioxidantes –que contrarrestan los radicales libres en las células-, además de su capacidad anti-inflamatoria y presuntamente anticancerígena. Un derivado del resveratrol que se encuentra en los arándanos podría ser útil también para tratar los trastornos intestinales inflamatorios, según un estudio científico japonés.
Más allá de sus efectos terapéuticos para tratar distintas enfermedades infecciosas o crónicas, los arándanos contribuyen a un envejecimiento saludable, por lo que deberían estar incluidos en la alimentación cotidiana de todos los seres humanos.


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