Como te habrás dado cuenta, las proteínas poseen una gran importancia en el correcto mantenimiento de nuestro organismo. Sin embargo, para aquellas personas que realizan deporte, esta macromolécula se torna aún más esencial. Muchos deportistas están conscientes del aporte que significa este nutriente y lo sitúan en un lugar importante en su dieta, particularmente por la considerable cantidad de energía que entrega, lo que resulta vital en la práctica de ejercicio.
Pero no es lo único. Las proteínas también ayudan a evitar la pérdida de masa muscular y activan la circulación al ser transportadoras de oxígeno. Esto te permitirá mantener un buen ritmo, sin sentir que te ahogas.
Si se compara con una persona que mantiene una vida más normal y sedentaria, el requerimiento de proteínas para un deportista es mayor. Por ejemplo, el ejercicio de baja intensidad necesita un aporte de proteínas de entre 0,8-1 g por kilógramo de peso, y cuando es moderado esa cantidad llega a 1,5-2 g por kg de peso. Mientras que aquellos deportistas que buscan aumentar su masa corporal deben realizar una ingesta proteica de 1,6-1,8 g por kg de peso.
Todo lo que hemos expuesto evidencia que el consumo de proteínas resulta determinante para nuestra vida diaria, más aún si realizamos deporte constantemente. Nuestro organismo también entrega señales cuando hay deficiencia de este macronutriente, como caída de cabello, calambres en las extremidades, grietas en la comisura de la boca y fatiga y cansancio constante. En ese caso, lo mejor es incorporar proteínas necesariamente en nuestra dieta o bien complementar la alimentación con algún tipo de suplemento proteico.